Algo en ella





Hay algo en su sonrisa,
algo tienen sus ojos,
algo tiene su boca,
algo tiene su rostro,
que nos hace sonreir
compartiendo su alegría por vivir.
Es que es tan sincera,
es fuente de agua enriquecida
que da vida a quien la mira,
que da alas a los sueños,
y a los tristes da consuelo.
Es verso que aflora en desmedida
y expande su poesía
en la aurora más bonita.
Es su sonrisa
la más bella obra de arte
que han visto las pupilas.

Mientras llegas


En la noche, cuando el silencio nos rodea y la oscuridad nos abraza, la mente nos transporta al mas fuerte y bello pensamiento para poder soportar la soledad abrumadora.
No es de extrañarse que haya viajado hasta ti, lo extraño es que aún no llegas a mí.
No sé cómo eres, no conozco el sonido de tu voz, no percibo el color de tus ojos ni tu piel, no concibo si tu cabello es negro, rubio, pelirojo o castaño, si acaso es rizado o lo tienes lacio.
No sé si el calor en ti es natural, o si tu cuerpo es frío y yo lo debo abrigar, no sé quien seas, no sé si te gusta el café, el chocolate o un té. Desconozco si te gustan los paseos por la noche, las baladas o las cumbias, o una salsa para bailar.
No sé nada sobre ti, solo sé que pronto llegarás, aquí te espero mientras llegas, contemplando las estrellas, estaré contándoles sobre ti, les diré que eres mas hermosa que ellas, que brillas más que una luna de Abril.

Ave Peregrina

Así he decidido llamarte, y con qué certeza, el pseudonimo te hace justicia. Siempre inquieta, dificil de encontrar, recuerdo cuando corría de aquí para allá intentándote alcanzar, tremenda muchacha, me hiciste sudar. No sabes cuánto admiraba la manera en que volabas, por las tardes me sentaba a ver tu aleteo mientras tú te paseabas por el pueblo. 

Llegué a soñar que te quedabas, llegué a desear que ya no volaras. Solía imaginarte entre mis manos, solía visualizarte pavoneándote con tu encanto tan solo para mí. Recuerdo que hubo un tiempo en que volaste junto a mí, bajaste y te quedaste, me enseñaste a planear un futuro junto a ti.

Pero encontraste la manera de volar lejos, aún cuando decías estar conmigo feliz, decidiste buscar el viento que te llevó a otro amor. No entiendo por qué, tus alas rotas reparé, te dí cariño, te dí atención, te ofrecí un nido en mi corazón, corazón que veías como jaula.

Te gusta viajar de rama en rama, buscando en otros brazos lo que siempre te he ofrecido. Ave peregrina, tú que vienes y te vas, que me traes migajas cuando yo te ofrezco todo el pan, buscando que te halague, buscando atención, por favor no lo hagas más, yo que tanto te he admirado, que tanto te he querido, ya no puedo esperar a que vivas en mi nido,  ave peregrina, hoy al fin te digo que acepto el hecho de que has jugado conmigo, es por eso que te dejo en libertad.