Lo que no me escucharás decir


Había estado pensando lo que debería decir, y es que no quiero quedarme callado, pero, al mismo tiempo, es inevitable quedarme boquiabierto ante tus encantos. Por supuesto estoy hablando de tus ojos, también de tu sonrisa, ambos forman un paisaje muy bello, jamás había visto otro igual, ni el mismo DaVinci lo podría pintar. Sí, lo he dicho, cuando escucho tu dulce voz parece resonar una dulce melodía que me hace soñar, con tu abrazo me inunda la calma y la tranquilidad, cualquier ser podría sentirse consolado recibiendo un abrazo de tan magnífica mujer. Con la gracia que posees, la delicadeza de tu ser, pero no, ya no reduciré ésto a solo un texto, que claro, ya lo has inspirado, si, lo sé, lo anterior suena cursi, pero qué va, todo conmigo es así, tratándose de tí, ¿Acaso no sabes que mis mejores versos son para tí? Si, sé que lo sabes, pues es una verdad que compartimos, y con verdades te quiero hablar: no hay nada en éste mundo que de mi mente te pueda borrar. Es sencillo, me enamoré de tí, aunque eso sea más complicado que cualquier otra cosa, porque así es el amor. ¿Has escuchado de Cupido? Sí, el pañaludo con arco que va flechando desconocidos, pues él mismo ha venido y me dió justo en el pecho, a la altura del corazón, su flecha me atravezó completo, pero no ha habido dolor, así es el amor, embalsama las heridas y hace sentir confort, no lo pude evitar, pero tampoco quiero hacerlo, me gusta, me gusta sentirme así, como volando al estar a tu lado, como soñando al escuchar tu voz, como embobado al contemplar tu rostro y su resplandor.
Te dije que diría verdades, y aquí tienes la más importante: te quiero. Te quiero con gran fuerza y aunque sé que ya lo sabes, quise decirlo. Te quiero y espero hacerlo bien, como te lo mereces, espero llegar a ser aquel que coloque sonrisas en tu rostro, de esas que producen un rubor en las mejillas, quiero llegar a ser el que te haga suspirar sin que lo puedas anticipar, quiero llenarte de felicidad. ¿Una más? De acuerdo, me tienes loco, pero loco bonito, así como los que bailan bajo la lluvia, así como los que cantan bajo la Luna, loco, como los que hacen malabares con tal de verla sonreir. Te quiero, es lo que vine a decir, al final, todo se reduce a esas palabras: te quiero hacer feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario