Me enamoré

Me enamoré de una poesía, de esas de carne y hueso, de esas que te acercan al cielo y te hacen recordar como cuando niños nos estirábamos para poderlo tocar, y nadie lo alcanzaba mejor que tú, y empezabas a volar y era real.
Me enamoré, y esta chica no lo sabe, ella no entiende el motivo de la grana encarnada en mi piel cuando me ve, ella no sospecha de las letras que dispara en todas direcciones, y que yo, voy corriendo a recogerlas como un crío va explotando las burbujas antes que el viento las destroce.
Me enamoré, y no puedo decir más, porque con ello expondría el sentimiento más hermoso que la vida nos dá, y lo guardo con recelo como se protege un secreto que nos puede matar o dar la vida, todo depende de quién lo averigua primero.
Me enamoré, aunque ella lo ignore, aunque no se lo confiese, aunque le escriba mil poemas y una ventisca los vuele impidiendo se los diga, aunque logre recoger todas sus letras y las ordene y antes de empezar a escribirlas se acabe la tinta.

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