Lo mejor que me ha pasado


Por: Emmanuel León

Sé que esto te sabrá a otro mensaje bonito. Sé que, quizá dudarás de creer en mis palabras, sé que te parecerá un poco raro que un chico te trate así, no lo sé, entonces, querida; deja que este Don Nadie, te ame. No tengo rosas ni tus chocolates favoritos; porque eso ya te lo dieron otros tipos. Yo te daré girasoles y un chocolate con un sabor distinto. Y no por idiota, es que no quiero ser como los otros.
Quiero escribirte poemas, quiero llenarte de pájaros las tripas, quiero que pienses en mí sin necesidad de estar recordándome. Es más, no quiero que hables de mi como el idiota que es igual a todos. Quiero que Neruda se de cuenta que para escribir del amor antes debió conocerte. No quiero que me cuentes todo de ti, quiero descubrirlo, quiero merecerlo, quiero llegar a un jodido domingo pensando que nos pudimos querer sin tanto rollo y rutina, quiero llenarte de detalles pequeñitos y momentos grandes, quiero abrazarte los  pesares, y quiero que cada rima de este poema me recuerde a tus lunares. Al parecer no tengo mucho que ofrecerte, pero preciosa, no hay mejor manera de querer que esta: Sin medida, sin etiquetas, sin dichos. Un amor de tal magnitud que ni Ed Sheeran pueda escribirle una canción. Si, así de grande; Jaime Sabines decía: "Bendita entre todas las mujeres, tú, que no estorbas". Así eres tú, eso eres para mí,  el complemento necesario, el perfecto; el que está hecho a mi manera.  Con esos ojos cafés que nunca me esperé, con esos labios delgados que nunca imaginé, o esa sonrisa de otro planeta. Con todas esas cosas que no estaban en mis planes, pero caben perfectamente en las siguientes palabras:
"Lo mejor que me ha pasado."
Con esos cachetes rojos, esas muecas raras, con esa ideología, con esa manera de soltarte el cabello,
 con esa manera de mover la cintura. Mi amor, la poesía, no sabía lo que era antes de encontrarte.  Sé que es rápido o muy temprano para esto, pero las personas como tú solo pasan una vez en la vida
 y yo no me daría el lujo de echarlas a perder. No te hablaré de matrimonio ni hijos, pero si de un querer bonito, sano; Un amor sin límites, con alas, con libertad, un amor indescriptible, con besos, con pizza, con viajes, un amor inmenso, grandote, irresistible.  Un amor sostenible, simplesito para algunos, raro para otros y para nosotros algo que ni las 6 billones de palabras en el mundo puedan definir. Yo no te pedí que te pasaras por mi delante,
 que me abrazaras,pero te agradezco tanto que lo hagas.
 Exiten 15.307,12 millones de ojos en el mundo y a mí lo que me mata; es que me vean los tuyos. Sé que no te lo esperabas y es por eso que escribí lo que nadie podrá volver a escribir jamás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario